Soy Elena Barreto

Budista malhablada y aventurera

hago email marketing, consultoría de marca personal
y diseño web.

Mis clientas dicen que les ayudo a poner en claro sus ideas y despreocuparse de las movidas técnicas de su negocio digital.

Puede que lo digan por hacerme la pelota.

O puede que lo digan porque soy jodidamente buena en lo que hago.

A titulo personal,
hago el pino y viajo por el mundo con mi mochila de 30 litros.

Cada par de días, mando una patada en la cabeza a mi lista de suscripción.

En otras palabras: mando correos diseñados para no dejarte indiferente.

Si quieres recibir una patada en la cabeza (o varias), puedes apuntarte aquí:

No regalo nada por apuntarte

El el ebook de los 5 trucos, el curso de cuatro videos, y la masterclass para venderte algo se los dejo a quien los necesite.

Cada correo que envío va a darte una nueva perspectiva y ayudarte a reconstruir tu forma de pensar.

La que sale ganando eres tu.

Nunca envío el mismo texto dos veces: cada semana que no te suscribes, patada que te pierdes.

Y sabes tan bien como yo que muchas veces una patada es exactamente lo que necesitas para pasar a la acción y cambiar tu forma de hacer las cosas.

Tu verás.

Posibles efectos secundarios:

  • Motivación para cambiar tu estilo de vida.
  • Ansias de viajar y conocer otras culturas.
  • Darte cuenta de que mejorar tu situación económica SI es posible.
  • Descubrir que todas las excusas para no empezar YA a vivir la vida que quieres estaban en tu mente (cuidado, que esta duele).
  • Hacer cosas que pensabas que no podías hacer.
  • Otras que no recuerdo, tengo talento para hacer que la gente se cague en mi, pero con cariño.

A veces vendo mis servicios en los emails.
También digo tacos (palabrotas, groserias… como lo quieras llamar).

Si algo de esto te incomoda, NO TE SUSCRIBAS.

Para darle una patada en la cabeza a tu forma de ver la vida, el camino es por aquí:

Suscribirse es gratis.
Y si quieres volver a tu vida de antes, te desapuntas con un clic y tan amigas.
Que esto no es Matrix, coño.

Si te pica el gusanillo de la vida nómada, no te pierdas mi podcast