Manzanas en la cabeza de Elena Barreto

ESCRITORES FACTURANDO +5 CIFRAS AL MES
¿CÓMO ES POSIBLE?

Si me hubieran contado la que iba a liar hace menos de un año,
no me lo creería...

Elena Barreto Ghostwriter y escritora fantasma. Escribo tu libro

Y sin embargo aquí estoy, escribiendo estas líneas, en el mismo ordenador que contiene:

Los libros en proceso de mis clientes.

El manifiesto de un nuevo movimiento de escritores del que vas a querer formar parte.

Una Academia Invisible.

Horas interminables de ideas, oportunidades y miedos.

Y una importante capa de roña sobre sus teclas.

La S casi no se ve.

En fin.

Probablemente acabas de aterrizar aquí porque buscas una respuesta a la pregunta de mi titular y te la trufa mi vida.

Sea como sea:

Muy buenas.

Soy Elena Barreto.

Escribo libros de marca personal usando técnicas de escritura persuasiva y no me gustan los polvos de una noche.

Vamos, que me ponen las cosas bien hechas.

Literariamente hablando.

Pero eso no es lo importante.

Lo importante es que la pregunta de mi titular (cómo facturar a base de bien siendo escritor) no se responde tan fácil.

Pero es totalmente posible.

Sí, también para ti y tengo pruebas
 de ello.

No se lo digas a nadie, pero todavía espero que alguien venga a prender fuego a mi casa con una antorcha por haberme atrevido a vivir tan bien de escribir.

Escribir.

Que se supone que es el único don no monetizable sobre la faz de la tierra.

 

Ese don que como tú, tengo la gracia de poseer (aparte de haber entrenado, claramente).

No te preocupes, mi casa y yo seguiremos intactas.

Soy nómada digital y no es tan fácil lincharme.

Tampoco se derrumbó bajo mis pies aquel escenario al que me subí para decir que quería dedicarme a escribir.

Aunque yo creyera que lo haría.

Demasiadas veces que escuché a mi familia decir: «de eso no se puede vivir«.

Si eres como muchos escritores, probablemente te de miedito subirte a un escenario.

Salir en vídeos.

Pedir la hora a desconocidos.

Y eso está saboteando tu éxito en prácticamente todo.

Lo digo porque a mí me pasaba.

Y me sigue pasando, pero como ahora tengo pasta, la gente me tiene paciencia.

Hay pocas cosas que la pasta no pueda solucionar.

Bien.

Tanto si eres un escritor tímido como un copywriter no tan tímido, esto te interesa más de lo que crees.

Porque desde ese preciso momento (el del escenario y mis piernas temblando) la he estado liando muy parda.


Tan parda que ya es imparable.

El mundo del ghost-copywriting está cambiando y quiero compartir contigo este nuevo movimiento.

Te explico:

Literalmente no doy a basto con la cantidad de trabajo que entra.

¿Quieres que te cuente cómo lo he conseguido y como puede ser esto posible también para ti?

Te lo contamos en el webinar que vamos a dar el día 28 de Febrero a las 18:00.

 

Si no puedes esperar y quieres saber más deja tu email aquí abajo para descubrir cómo ejercer una de las profesiones más demandadas del mundo digital:

El día 28 de febrero te lo contaré en persona y con todo lujo de detalles.

Cómo he hecho para pasar de estar hecha mierda en la cama a vivir MUY BIEN de escribir, facturar +5 cifras mensuales y vivir en una isla Tailandesa.

Siendo una tía a la que le da vergüenza hablar.

Que su único talento es escribir.

Con un TDAH que no puede estar quieta en la silla de una oficina.

Miembro de la comunidad LGTBI, que es una mierda pero todavía muchos te miran de lado para contratarte.

Mi objetivo es que los escritores dejemos de cobrar una miseria.

Y sobre todo que no vuelvas a preguntarte jamás si puedes o no vivir de escribir.

Actualmente tengo una base de datos de más de 3000 escritores dispuestos a colaborar y hacer sinergia para llevar el ghostwriting y a sus escritores al lugar que se merece.

No quieres que esos escritores te tomen la delantera.

Llegar primero es llegar mejor.

¿Quieres saber cómo lo he hecho, cómo lo haremos y cómo puedes aprovecharte del boom de esta nueva profesión?

El próximo 28 de febrero a las 18:00 hora española te lo cuento en directo.

Yo de ti no me lo perdería.

Esto va a ser tan grande que hasta Isra Bravo me va a pedir entrar.